Tu saber-hacer, una cartera que cobra cada mes
Si automatizas trabajo para pymes, Pimia te da las herramientas para construirlo, el respaldo de una plataforma que cobra y responde, y un ingreso recurrente por cada cliente que operas. Tú pones el oficio; nosotros, la maquinaria.
Cómo es ser integrador en Pimia
De tu conocimiento a una cartera que opera sola, en cuatro pasos.
Trae tu saber-hacer
el oficio de tu nicho
Créalo con Skill Creator
y pruébalo en el sandbox
Publícalo con sello
tras la revisión de la plataforma
Opera tu cartera
con ingreso recurrente
Lo que ganas
Dos fuentes de ingreso, y ninguna comisión sobre tu trabajo directo.
El 80% de cada mensualidad
Cada automatización o solución que operas paga una mensualidad recurrente. El 80% es tuyo, mes a mes, mientras siga viva.
Tus servicios, al 100%
Consultoría, implantación y formación los cobras enteros: la plataforma no se lleva comisión de tu trabajo directo.
Sociedades por vertical
Únete a una empresa que conoce un sector y vended juntos la solución de ese vertical, con el reparto que pactéis.
Pimia cobra a la pyme, emite una sola factura con IVA y te liquida tu parte. Tú te ocupas del trabajo y de la relación, no de la facturación.
Si el vertical es grande, formad una sociedad
Una empresa que conoce un sector y tú, que sabes automatizarlo, podéis vender juntos la solución completa de ese vertical, con el reparto que acordéis. Así nacen las soluciones del catálogo.
No estarás solo
Cada integrador tiene su ficha pública: trayectoria, automatizaciones publicadas y garantías cumplidas. Esa reputación es tuya y viaja contigo.
Publica tu primera automatización
Crea tu cuenta de integrador y trae tu primer encargo. El resto del recorrido —revisión, sello y cobro— lo pone la plataforma.
Hazte integrador