Soluciones IA para el mundo real

Las tareas de gestión de tu negocio, hechas.

Facturas, presupuestos, citas, stock, las respuestas de siempre. Elige qué dejar de hacer a mano y un integrador lo pone a funcionar en tu Pim, el copiloto de tu negocio. Tú solo apruebas; siempre hay un profesional detrás que responde.

Antes

  • Una tarde al mes tecleando facturas de proveedor.
  • Presupuestos que se enfrían porque nadie hace el seguimiento.
  • Clientes que no aparecen a la cita y huecos sin rellenar.

Después

  • Las facturas se registran el día que llegan; tú apruebas una lista.
  • Cada presupuesto se persigue solo; recuperas trabajo que se perdía por un olvido.
  • El recordatorio sale solo, el cliente confirma y la agenda se queda al día.

Pimia es tu mesa de operaciones

Tu facturación, tus clientes y tu agenda en un sitio, y al lado tu Pim: el copiloto al que le encargas las tareas de siempre y que te devuelve el trabajo hecho para que tú lo revises. Eso es lo que contratas; las automatizaciones son lo que tu Pim aprende a hacer.

Cómo funciona, de principio a fin
Tu mesa de operaciones Tu Pim

Facturas de proveedor

12 registradas hoy

Cierre de caja

listo para revisar

Revisar

Tu negocio no necesita aprender IA

Por eso ninguna automatización se activa sola: detrás de cada instalación hay un integrador profesional que la deja funcionando y responde de ella.

1

Elige qué automatizar

Busca por tu necesidad real: «que me lleve las facturas», «que me cierre la caja». Cada ficha te enseña qué hace, con ejemplos, antes de pagar nada.

2

Un integrador la instala

Tu suscripción genera un encargo. El integrador conecta la automatización a tu negocio con tus permisos, la prueba y la firma con su sello.

3

Tú solo conversas

El trabajo aparece hecho en tu Pim. Pides, apruebas y preguntas como a una persona de tu equipo. Y si algo no cumple, hay garantía.

Potencia con alguien al volante

El sello de la plataforma

Todo lo que toca tu facturación y lo fiscal pasa controles de la plataforma y queda retenido hasta tu aprobación cuando la ley lo exige (VeriFactu). Eso es el sello: no un adorno, un control real.

Un integrador que responde

Nadie deja agentes sueltos en tu negocio. Cada instalación la hace y la firma un integrador profesional, con nombre y trayectoria pública, que la mantiene mes a mes.

Garantía con criterios

Cada automatización se contrata con criterios de éxito medibles y un periodo de prueba. Si no cumple lo pactado, se te devuelve el dinero. Así de claro.

¿Por dónde empiezas?

Tengo un negocio

Elige la tarea que quieres dejar de hacer a mano y contrátala con garantía. Tu Pim la hace; tú solo la revisas.

Ver qué puedo automatizar

Soy integrador

Trae tu saber-hacer, publícalo con el respaldo y el sello de la plataforma y opera tu cartera con ingreso recurrente.

Hazte integrador

Empieza por una sola tarea.

La que más rabia te dé. Pruébala con garantía y decide con el trabajo hecho delante.

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